Publicado: 4 de Marzo de 2016

Cinco preguntas básicas para saber si nuestra caja fuerte a pesar del tiempo continúa haciendo su función.

Las cajas fuertes de buena calidad rara vez se rompen o se estropean, pero hay otros aspectos que se deben tener en cuenta a la hora de buscar un almacenamiento seguro para nuestros objetos de valor y documentos confidenciales.

Deberíamos hacernos estas cinco preguntas:

1. ¿Está obsoleta?

Certificación: la clasificación europea de las cajas fuertes en función de la seguridad que proporcionan comenzó hace aproximadamente 25 años. Antes existían muchas normas locales que cambiaban constantemente. Por lo tanto, si su caja fuerte tiene más de 25 años, debería ponerse en contacto con su compañía de seguros, ya que puede que no esté certificada y que, por lo tanto, no esté cubierta.

Con cualquier caja fuerte se gana tiempo, el tiempo que tarda la policía en llegar mientras el ladrón está intentando abrirla. Pero las herramientas para abrir cajas de seguridad están en constante evolución y una caja fuerte puede volverse vulnerable con el paso del tiempo, incluso aunque su certificación no haya cambiado. En el comercio, sin embargo, aproximadamente un tercio de los robos son internos. En consecuencia, el sector está constantemente renovando su tecnología para que el personal no tenga mucho tiempo para familiarizarse con ella. Según el caso, puede que convenga cambiarla simplemente para reducir el riesgo de que se produzcan robos internos.

 Además, las cajas fuertes también están cambiando en otros aspectos: se acabaron las llaves, que se pueden perder y copiar, y llegaron las cerraduras de combinación mecánicas y los dispositivos electrónicos y biométricos. Bluetooth y los `transponders´ también permiten la apertura remota por parte de una segunda persona, lo que añade otra capa de seguridad. Estos nuevos tipos de cerraduras también ofrecen registros de auditoría que permiten conocer quién ha entrado en la caja y cuándo.  Normalmente se puede cambiar solo la cerradura en lugar de tener que sustituir toda la caja. Es una característica del diseño de la mayoría de las cajas fuertes. Pero en las cajas de baja resistencia, el coste de cambiar la cerradura puede ser mayor que el de comprar una caja nueva.

Las cajas de seguridad también tienen otras características que pueden hacer que resulte incómoda o que no sea la adecuada para determinadas necesidades. Puede que necesite realizar ingresos, por ejemplo, o añadir accesorios internos, como una segunda caja de seguridad dentro de la primera, para que determinadas personas solo puedan acceder a una parte de su contenido. Debido al cambio en sus prácticas empresariales, algunos minoristas buscan un producto personalizado y hecho a medida.

2. Estoy sobreprotegido

Una seguridad excesiva suena a contradicción. Muchos minoristas están cambiando a cajas de seguridad de menor nivel porque han calculado que el riesgo de que les roben es bajo. Prefieren renunciar al seguro y complementar su caja fuerte de baja resistencia con otras medidas de seguridad, como alarmas electrónicas o sistemas CCTV (Circuito cerrado de televisión), ya que su coste está disminuyendo.

3. ¿Estoy infraprotegido?

La siguiente pregunta que deben hacerse es si están guardando ahora más cosas en su caja fuerte de las que guardaban cuando la compraron. Si superamos el límite del valor admitido por las aseguradoras según el grado de certificación de la caja fuerte, no estaremos cubiertos.

Además, ¿creen que el riesgo de que les roben es ahora mayor? Si se dan estos supuestos deberán pensar en renovar.

4. ¿Necesitaremos cambiarla de sitio?

El proceso de instalar y desinstalar cajas fuertes no ha cambiado desde hace siglos. Se colocan sobre carros de rodillos metálicos y se llevan hasta el punto de instalación. No existe ningún tipo de montaje in situ. Sin embargo, cambiar de ubicación una caja fuerte de gran tamaño, sacándola del edificio para meterla en otro, puede dar lugar a todo tipo de problemas, como el de meterla en un ascensor, ya que incluso puede ser demasiado pesada para los cables del ascensor. Además, mucha gente coloca la caja fuerte en el sótano, lo que implica otros problemas. En estos casos, probablemente lo más fácil sea comprar una nueva.

5. ¿Me gusta su aspecto?

¿Preferiría algo más discreto? ¿Un poco más compacto? ¿Quizás una caja de seguridad instalada en la pared detrás de un cuadro? ¿O escondida en el suelo? La llegada de la nube (cloud computing)significa que ahora se almacenan menos documentos. Por eso, cuando tenemos una caja fuerte antigua de gran tamaño que está ocupando mucho espacio, lo más probable es que nos planteemos cambiarla por otra con nuevas prestaciones. Existen cajas fuertes de lujo que tienen un aspecto moderno y ergonómico, incluso elegante, que nos permiten adaptarlas a nuestro entorno, o simplemente diferenciarnos. Si hemos empezado con un modelo básico, disponemos de múltiples opciones para mejorarlo.