Publicado: 28 de Agosto de 2017

Los sistemas de control de accesos y presencia son sistemas de seguridad que facilitan el acceso controlado a determinadas instalaciones (empresas, entidades, administraciones, etc.), utilizando tecnologías electrónicas, que permiten de forma ágil la circulación autorizada de personas y vehículos, impidiendo los accesos no autorizados.

Para ello se utilizan distintos sistemas tecnológicos y elementos, que identifican de forma segura y eficaz a las personas autorizadas. El proceso de identificación habitualmente se realiza a través de sistemas de ID (llaves, tags, tarjetas), PIN (introduciendo un código secreto), o sistemas biométricos (reconocimiento dactilar, facial u ocular). 

Los sistemas biométricos son los que presentan un mayor grado de seguridad, ya que es muy difícil la suplantación, al identificar rasgos físicos únicos de cada persona. Por contra el reconocimiento biométrico es algo más lento que la utilización de tarjetas o tags, lo cual puede condicionar su utilización en zonas de control de gran afluencia. 

A su vez, las tarjetas o tags tienen varias ventajas frente a las llaves, como por ejemplo la capacidad de poder adjudicar o quitar permisos, fijar horarios y fechas, son más difíciles de copiar y se pueden anular en caso de pérdida o robo. 

Estos sistemas se pueden usar, como hemos comentado, para controlar el acceso a instalaciones, pero también para llevar un control de presencia. Esto es muy útil por ejemplo en el entorno laboral, para llevar un control automatizado de los horarios de entrada y salida, tiempos de trabajo, bajas, absentismo, vacaciones, etc., para una mejor gestión de los recursos humanos en el lugar de trabajo.

Entre los sistemas electrónicos de control de accesos, podemos distinguir tres tipos fundamentales: sistemas autónomos, sistemas gestionados y sistemas corporativos.

Los sistemas autónomos son aquellos en los que un solo aparato sin ningún otor tipo de infraestructura ni conectividad es capaz de gestionar un número determinado de usuarios, a través de su propia memoria interna. Suelen estar limitados en el número de usuarios a gestionar en la posibilidad de administración de los permisos. Se suelen utilizar en oficinas, tiendas, etc., con un bajo flujo de usuarios y permite un nivel de seguridad medio. 

Los sistemas gestionados son aquellos que disponen de un software para administrar permisos, horarios, altas y bajas de usuarios, etc., además de poder monitorizar el sistema para saber quién accede a qué lugar y por donde. Estos sistemas se pueden combinar con videovigilancia y sistemas contra intrusión, ofreciendo un nivel de seguridad  alto para organizaciones de hasta 2.000 usuarios.

Los sistemas corporativos son aquellos que permiten gestionar todo tipo de accesos con un mayor nivel de exigencia. Permiten gestionar los accesos y usuarios a través de aplicaciones web multiplataforma y suelen estar integrados con otros sistemas como videovigilancia, sistemas contra intrusión, sistemas de seguridad perimetral, accesos de vehículos de todo tipo, gestión de activos, alertas, etc.